Viernes Santo en Ayacucho

Viernes Santo en Ayacucho

En completa oscuridad, la población ayacuchana acompaña al Señor del Santo Sepulcro por las calles de la Ciudad de las Iglesias. Cerca de su hijo avanza también la imagen de la Virgen Dolorosa. 
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©Foto Cortesía salesianoayacuchano.edu.pe

El Viernes Santo es un día de duelo para los cristianos en Ayacucho: Jesús ha muerto en el monte Calvario. Desde muy temprano, los fieles y turistas llegan a las iglesias y presencian el tradicional sermón de las tres horas. Ese día, los templos permanecen abiertos las 24 horas para que la población reflexione y se prepare para el sepulcro de Jesucristo.
En la tarde se representa la crucifixión y muerte de Cristo. Vestidos todos de negro en señal de luto, la población acompaña en procesión al Señor del Santo Sepulcro, que yace en una urna de cristal sobre una sábana con rosas blancas. La imagen sale del templo de Santo Domingo, fundado en 1548.
La figura de la Virgen Dolorosa, vestida de riguroso luto, representa el sufrimiento de la madre al ver a su hijo muerto. La noche del Viernes Santo es la más oscura del año en Ayacucho, porque solo las velas que llevan los fieles iluminan el recorrido que pasa por el templo de Santa María Magdalena y por la Plaza de Armas de la ciudad.
Entre bellas alfombras y arreglos florares, Jesús y la Virgen María recorren las principales calles de Ayacucho hasta ingresar a la Catedral de la ciudad. Al día siguiente, el Sábado de Gloria, la ciudad anticipa la resurrección de Cristo con festejos populares, como peleas de gallos y la preparación del anda para el Domingo de Resurrección. (Artífice Comunicadores).