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Domingo de Ramos en Porcón

Cada año, la Fiesta de las Cruces congrega a más visitantes que llegan hasta Cajamarca atraídos por el fervor religioso de su gente. En el 2015, más de cuarenta fieles acompañaron la imagen de Jesús con sus cruces de madera.
© Foto: Cortesía Revista Bienvenida.

© Foto: Cortesía Revista Bienvenida.

El Domingo de Ramos en Porcón se celebra con la procesión de las cruces de madera, vestidas con palmas de olivo y lazos multicolores. Esta costumbre cajamarquina que data de la segunda mitad del siglo XIX se llama Fiesta de las Cruces y marca el inicio de la festividad más importante de la fe católica: la Semana Santa.
En la madrugada del viernes previo, los fieles se congregan para enrumbar a la casa del mayordomo con cánticos en quechua. A cada peregrino que llega con su cruz –algunas llegan a pesar 80 kilos–, el organizador les entrega un balde de chicha de jora y una botella de cañazo. Así continuarán con la preparación de los potajes y las bebidas que compartirán el domingo.
El sábado, los fieles visten sus cruces y las adornan con espejos, que simbolizan las almas de los católicos, y campanas para anunciar su llegada. Los freneros, quienes guían a Cristo, se encargan de preparar a la burrita que llevará la santa imagen. Esa noche el pueblo se reúne para rezar el Santo Rosario.
El domingo, los fieles acompañan la imagen del Hijo de Dios desde la casa del mayordomo hasta la parroquia de Cristo de Ramos. Luego recorrerán por la plaza de Porcón. La burrita es resguardada por los apóstoles, quienes caminan junto a los niños que visten de ángeles. El lunes, los devotos seguirán disfrutando la comida típica y la chicha de jora. (Artífice Comunicadores)