Lucho Cáceres: “El actor debe adaptarse a los cambios”

Lucho Cáceres: “El actor debe adaptarse a los cambios”

Incursionó en el cine a los 40 años, cuando vivía el éxito de la televisión. Aunque le hubiera gustado hacerlo antes, no se angustia: sigue para adelante. El último personaje de Lucho Cáceres en la película No estamos solos es un cura exorcista que trata de ayudar a una familia.
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©Foto cortesía Lucho Cáceres.

Escribe: Enzo Ccana (@enzoccanap)
Lucho Cáceres pensaba conquistar nuevos sueños más allá de las series de televisión: el cine en su máximo esplendor. Elegir entre el confort o dar un salto a la pantalla grande no fue difícil porque tenía claro cuál es la proyección de su carrera actoral. Desde su aparición en la película Cielo oscuro, en el 2012, no se ha detenido. Ahora encarna a un  nuevo personaje.

De la TV al cine

¿Por qué decidiste dar el salto a la pantalla grande?
Todos los actores soñamos con hacer cine en algún momento. Era un paso obligado que tenía que dar. De todas maneras, cuesta salir del lugar donde uno está cómodo, y en la televisión lo estaba.
 La propuesta de Joel Calero, director de Cielo oscuro, te brindaba la oportunidad de empezar con buen pie.
Así es. El filme era la ópera primera de Joel y acababa de ganar el premio Conacine. No había mucho que dudar ante un personaje tan rico, un protagónico. Prácticamente, la película era para mí.
 ¿Cómo cambió tu carrera participar en esta primera película?
Fue un giro total. Si uno quiere ver los resultados de lo que puede hacer tiene que experimentar. El cine me abrió muchas puertas porque luego de Cielo oscuro vinieron más películas. Entré a este mundo a los 40 años. Me hubiera gustado hacerlo antes.
 ¿Qué esperas lograr ahora?
En realidad, no espero nada porque tomo las cosas como vienen. Solo ruego que se sigan escribiendo buenos guiones, que me interesen y que me provoquen hacerlos. Para realizar un buen trabajo tengo que sentir eso, que puedo aportar al guion y al personaje.
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Cine peruano

Si uno revisa tu filmografía, podría creer que tu perfil encaja con lo que buscan las cintas nacionales.  
No, para nada. Yo siempre trabajo para hacer las cosas de buena manera, de regular para arriba. No considero tener ni un don divino ni una característica principal que requiera el cine peruano, para nada.
 Participaste en El evangelio de la carne, NN, El elefante desaparecido, películas con propuestas distintas, ¿qué piensas de ese cambio en los directores?
Estos nuevos aires contribuyen a que el cine nacional siga creciendo. Se debe seguir apostando por realizar más películas, sean de autor, de género o de lo que sea. En el Perú, todo suma, sobre todo la diversidad de temas porque ahí está el motor de crecimiento.
 Algunos hablan de un boom del cine nacional.
No creo en eso. A la prensa le gusta crear titulares o cosas que no son. Pienso que el cine peruano está en pañales. Se ha logrado un avance considerable, pero nos falta mucho si lo comparamos con las industrias de otros países.
 Esto se refleja cuando una película peruana es retirada de la cartelera en la primera semana.
Algunas tampoco enganchan. En general, el cine es un negocio: si la gente no va a verla, no sigue en cartelera. No tengo problemas ni con los exhibidores ni con nadie porque está en los directores hacer un trabajo de calidad y que sea comercial. Tienen que pensar un poco más en la gente que va a las salas.
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© Foto cortesía No estamos solos.

 No estamos solos

¿Cómo viviste la experiencia de participar en una película de terror?
Si tengo que hacer un balance, la oportunidad de explotar este género fue buena. Tuve una buena relación con el director y el guionista. Construimos juntos mi personaje porque originalmente no estaba en el guion.
 ¿Cuál era el personaje original?
Un ser más místico, psíquico, algo así como un chamán. Ante mi propuesta de interpretar a un cura, apostamos por eso.
 ¿Cuán difícil fue caracterizar a este personaje?
Todo actor debe adaptarse a las nuevas propuestas. No estamos solos es una película de género en donde hago el papel de un cura que se encarga de realizar un exorcismo. Ha sido una superexperiencia porque ¿cuántas veces tenemos la oportunidad de presentar una película de terror en el Perú?
 ¿Cuál es tu próximo proyecto?
Seguir creando y divirtiéndome. Lo principal es no perder lo lúdico. Mi trabajo es un poco como el de los jugadores de fútbol: me pagan por patear una pelota. El jueves 14 presentamos No estamos solos y en agosto, La última tarde, donde me vuelvo a juntar con Joel Calero. Además, tengo otros proyectos para este año.
 ¿La comedia tiene un espacio entre esos proyectos?
Claro. Si la creación, la realización y la producción están en mis manos, de todas maneras voy a apostar por la comedia.