Orlando Aquije, diseñador de realidades

Orlando Aquije, diseñador de realidades

En sus obras fusiona los rasgos de la cultura popular peruana con las influencias del pop art y el art nouveau. De manera autodidacta ha investigado diversos estilos hasta encontrar su camino en la ilustración vectorial que exhibe en cada una de sus piezas.
© Foto: Cortesía Kitty Bejarano.

© Foto: Cortesía Kitty Bejarano.

Entrevista: Enzo Ccana (@enzoccanap)
La pasión por el arte la heredó de su padre, el reconocido caricaturista Orlando Aquije Cabezas, quien lo guió en sus primeros pasos por este andar entre líneas y colores. La libertad para seguir sus instintos lo han motivado, ahora, a presentar su primera exposición individual Curvas y nodos. En ella exhibe una selección de ilustraciones de los últimos ocho años, sobre personajes de la cultura afroperuana e íconos de la cultura pop.

Mistura cultural

¿Por qué empezaste a retratar a personajes populares?
Todo empezó porque soy fan de ellos. Están Clint Eastwood, Jack Nicholson y Kurt Cobain y quise hacerles un homenaje. Con el tiempo, el primer fun art peruano que hice fue el de Teófilo Cubillas, porque mi papá me hablaba mucho de él y por la admiración que les tengo a los jugadores de esa época.
¿Hasta hoy retratas por admiración?
Al comienzo fue por admiración, pero poco a poco me empezó a interesar la propuesta de  reivindicar a estas figuras y lograr que la gente las conozca. En una ocasión diseñé un polo con la imagen de Ribeyro, un chico se me acercó y me lo compró. Lo curioso es que no sabía quién era: nunca lo había leído. Luego de contarle un poco sobre el personaje, me dijo: “Voy a leer a Ribeyro”. Creo que ahí empezó el cambio. Eso me ayudó a escoger a los personajes.
En tus obras conviven la cultura popular y pop, ¿cómo has logrado esa armonía?
Las influencias que he tenido de la cultura popular, urbana y la cultura pop global, ya sea en música, cine o cómics, me han alimentado durante mucho tiempo. Eso me ayuda a mostrar esa mezcla, esa mistura en mi trabajo.
Un ejemplo de ello es Chacalón, a quien retratas con otros elementos, como el rayo de David Bowie.
Ese Chacalón es el reflejo de cómo veo el sincretismo que existe ahora y que hace algunos años era impensable. En el caso de la música, también hay propuestas en donde la cumbia y la chicha se combinan con la cumbia digital. Ahí tenemos a bandas como Dengue Dengue Dengue y Animal Chuki.
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© Foto: Cortesía Kitty Bejarano.

 Diseño peruano

¿Qué buscas a través del art nouveau, hacer más inclusivo el arte?
Existe un segundo momento en que yo muestro una mirada de la sociedad, pero las intenciones principales son el gozo estético, que las imágenes tengan una composición armoniosa y muestren una buena técnica. El art nouveau ha sido una gran influencia por sus  propuestas  orgánicas y naturales, sobre todo en el trabajo que realicé con imágenes femeninas.
¿Desde cuándo se muestra en el Perú esta tendencia por reivindicar personajes?
Hubo un tiempo, a finales de los 90, en que los artistas gráficos reivindicaron íconos de la cultura popular. Un caso fue Cherman Kino, que ha trabajado con personajes como César Vallejo y Grau. Mis propuestas fueron netamente estéticas, en un primer momento, y luego muestro una mirada crítica de la sociedad.
¿En qué momento lograste madurar tu mirada crítica de la sociedad peruana?
Cuando vivía en el extranjero lo tomaba desde un punto de vista más idealista, de homenajear a las personas más representativas del arte urbano. Eso es lo que plasmo en la primera parte de mi obra. Después, cuando regresé en el 2011, mi mirada se volvió más crítica, de denuncia.
¿Cómo has superado la limitación de la falta de espacio para este tipo de arte?
Específicamente, el nicho donde me desempeño es un área de las artes que no está, ni tiene un espacio definido. Si bien hay exposiciones y galerías, no ha logrado posicionarse como sí sucede en otros países, como Argentina, Costa Rica, México, Colombia y Brasil. Ellos tienen más galerías a donde puedes llevar tu obra, el mercado es más grande. En el Perú faltan espacios. Aunque está mejorando cada año, aún no se logra establecer un circuito de arte.
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© Foto: Cortesía Kitty Bejarano.

Autodidacta por vocación

Tu formación artística empezó en casa, con tu padre.
Ser autodidacta me ha dado la libertad para hacer las cosas. Fui autodidacta por necesidad y luego por vocación. Aunque no pude estudiar, tenía a mi padre. Él me enseñó muchas cosas que aprendí en casa y no tuve la necesidad de ir a un instituto o a una universidad. Esta etapa coincidió con el boom del internet y ahí encontré mucha información y teoría que necesitaba para seguir avanzando.
Con estudios superiores o de manera autodidacta, la investigación es una constante para todo artista. 
Con mi historia no estoy diciendo que no estudien, si pueden hacerlo, genial. Lo que sí pienso y creo es que siempre hay que tener esa necesidad de investigar por cuenta propia, porque es lo que te va a ayudar a mejorar en tu trabajo y a no quedarte dormido en tus laureles.
¿Cuán difícil es vivir del arte en el país?
El camino es difícil. Como le ha pasado a muchos de nosotros, tuvimos que entrar a trabajar a agencias de diseño, pero llega un punto en que no se puede seguir porque tienes que abocarte a lo tuyo. Decidí renunciar y comencé con este emprendimiento. Subsistir con la venta de tus trabajos es muy difícil en un mercado como el nuestro, pero hay otras formas. Por eso creé la marca Atix, en donde plasmo todo lo que hago en indumentaria y accesorios.
Las ferias independientes son un terreno fértil para muchos artistas como en tu caso.
Claro, en las ferias independientes hemos encontrado un espacio para mostrarle al público lo que hacemos. Diversas marcas muestran sus emprendimientos. Hay diseñadores de modas o artista gráficos que venden al público masivo lo que hacen. Esa es una de las formas de subsistir con lo que hacemos.

Dato

Curvas y nodos
Fecha: del 21 de noviembre  al 15 de diciembre
Lugar: Espacio Los Únicos (Ramón Ribeyro 1057, Miraflores)
Hora: de martes a sábado, de 7 a 9 p. m.
Ingreso libre.