Declaran patrimonio cultural de la nación a los altares de espejos andinos

Declaran patrimonio cultural de la nación a los altares de espejos andinos

Los maestros de Cusco y Apurímac difunden los conocimientos, saberes y prácticas relacionadas a la construcción y el uso de los altares de espejos. Conozca más sobre esta tradición que ahora es patrimonio cultural de la nación.
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© Foto: Cortesía Ministerio de Cultura.

Los conocimientos, saberes y prácticas relacionadas a la construcción y el uso de los altares de espejos en el sur de los Andes fueron declarados patrimonio cultural de la nación por el Ministerio de Cultura. El trabajo que realiza el alfarero o maestro es considerado una expresión original de la fe y el arte de los pobladores de Cusco y Apurímac.
La construcción de los altares, práctica ancestral traída por los españoles en el siglo XVI, consiste en el armado y el levantamiento de estructuras para la exhibición pública de imágenes religiosas. La introducción de esta expresión decorativa fue parte de la política cultural de la Iglesia, que incluyó la enseñanza de las artes y los oficios europeos a las familias.
Desde el siglo XIX hasta mediados del siglo XX, esta tradición llegó a su máximo esplendor por la complejidad del armado y la decoración de los altares, así como por sus grandes dimensiones, que permitían incluir una gran cantidad de figuras de santos, vírgenes y escenas bíblicas. Los artistas nativos difusores de estos saberes crearon una variante del estilo barroco, conocido como barroco andino.
El altar consta de tres partes. La sección superior es llamada cabecera o concha, que incluye un remate semicircular, cuya forma es similar a la de un gran abanico abierto. La parte media está compuesta por tres nichos en forma de arco de medio punto, un cuerpo central, que tiene la imagen principal y dos laterales con representaciones de santos y arcángeles.
La sección inferior consta de urnas o cajuelas de madera, que reúnen figuras de los apóstoles y los meses del año. Los alteres son tradicionales en las fiestas de Corpus Christi, en junio, y de la Cruz Velacuy, en mayo, ambas se celebran en el departamento de Cusco. Se pueden apreciar también en las fiestas patronales de Apurímac. (Artífice Comunicadores).