La jija, patrimonio cultural de la nación

La jija, patrimonio cultural de la nación

Su representación en los diferentes distritos de la provincia de Jauja incluye alternancias de géneros musicales, coreografías y vestimentas.  
La coreografía, indumentarias e historia de la jija simbolizan la cosecha del trigo y la cebada.
© Cortesía Kiko Astete
El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la jija, danza tradicional de la provincia de Jauja (Junín) que reúne elementos históricos y culturales de manera compleja. La resolución viceministerial, publicada el 21 de junio del 2012, incluye las diversas variedades de la representación en distritos y comunidades campesinas.
La coreografía, indumentarias e historia de la jija simbolizan la cosecha del trigo y la cebada, dos de los cereales que se cultivan en Jauja y en el valle de Yanamarca. Su significado se remonta a tiempos de la colonia y su representación actual, en algunos casos desligada de la actividad agrícola, tiene lugar en las celebraciones por la Santísima Cruz de Mayo.
La danza se divide en cinco partes bien marcadas. Empieza con un pasacalle, le sigue el desplazamiento de los bailarines a su campo de labores, la presentación de los jijeros y del mayordomo con la Cruz de Mayo, el corte de gavillas y la demostración de coreografías. La indumentaria básica corresponde a la del labrador español: pantalón, camisa blanca y sombrero.
Los elementos presentan variaciones en cada distrito de la provincia. Los conjuntos de cada localidad suelen portar un distintivo que identifica al barrio, que es utilizado como forma de demarcación de las comunidades. Las diferencias pueden ser tanto en la coreografía, en el vestido o en la combinación de instrumentos de viento como la quena, el saxofón y el clarinete, o de cuerda, como el arpa y el violín. (Artífice Comunicadores).
La danza se divide en cinco partes bien marcadas.
© Cortesía Kiko Astete